54 millones de razones

La citación de Sandro Rosell y el FC Barcelona como imputados por el Juez Ruz es la peor noticia que podía recibir la junta directiva. Como se sabe, la Justicia es lenta pero inexorable en su camino. Y la noticia sobre el reciente pasado del Barça debía llegar en un momento u otro. Hacienda habla de más de 9 millones de euros de fraude, por lo que la sanción económica podría llegar a los 54 millones de euros.

Sandro Rosell, desaparecido, se enfrenta además a un delito penal. La cantidad supuestamente defraudada supera con creces los 120.000 euros anuales que marca la Ley. Con los números en la mano, y si no habláramos de un expresidente del Barça, podríamos afirmar que tiene muchos números de llegar el día 13 de Junio al Juzgado y salir por la puerta de atrás directo a la prisión. Pero ya veremos si dentro del rocambolesco caso al que asistimos Rosell protagoniza un nuevo acto de “escapismo” con su no presencia en el Juzgado. Capaz es.

La persona jurídica del Barça se enfrenta a un problema más económico que penal. Del fraude emana una posible sanción de 54 millones de euros. Sería vergonzoso y desleal que un acto así fuera pagado a escote por los socios. Ser miembro de la junta directiva del Barça es un honor, pero también genera unas obligaciones. Hacer perder al Club 54 millones de euros por una decisión incorrecta no sólo debería llevar a la junta a pagar entre todos los miembros esa sanción, sino acto seguido a dimitir.

Hablamos de un hecho excepcional en la historia del club. Los miembros de la junta deben demostrar esa excepcionalidad pagando de sus bolsillos tal cantidad, más de 3 millones por cabeza. No hay excusa. No sólo se puede estar en la junta para los grandes actos sino que hay que asumir los grandes errores. Un club como el Barça no puede ser dirigido por unos señores incompetentes en mayor o menor medida, por ignorancia o por desconocimiento, que han provocado un agujero de 54 millones de euros. Recordemos, casi 10.000 millones de las antiguas pesetas.

Rosell huyó, y ya veremos si encadenada más huidas. Pero el presidente nunca votado Bartomeu y el resto de la Junta han mantenido su posición advenediza estos meses y deben asumir de forma inmediata la imputación a la persona jurídica que es el Club. Deben asumirla en una doble linea. Primero sobre su patrimonio económico personal pagando esos 54 millones de euros, y segundo sobre su patrimonio moral, si aún tienen, dimitiendo de forma inmediata. Estos días es cuando el Barça debe ser más que un club, y el club debe estar por encima de sus dirigentes.

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